Miles de personas aún permanecen atrapas bajo los cascotes de sus casas derrumbadas luego del fatal terremoto ocurrido en el país de Haití. Pero en estos momentos muy pocos de ellos siguen con vida.Aquellos que han sido liberados además de tener fracturas y heridas enfrentan el síndrome de aplastamiento que puede ser mortal.
Fernando Liaño, nefrólogo del Hospital Ramón y Cajal revela que si una persona permanece durante muchas horas bajo un gran peso la parte del cuerpo que esta comprimida se queda sin oxigeno, se produce la salida del liquido muscular y esto ocasiona trastornos en la circulación.















